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2010: Año de la biodiversidad
Publicado por Monica em 05/2/2010 (136 leituras)
La ocupación desordenada de áreas naturales, la exploración predatoria de recursos de la naturaleza y la polución son algunas acciones humanas que tienen traído serias consecuencias, levando el planeta a perder cada vez más especies animales y vegetales.
Para llamar la atención al problema, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró 2010 el Año Internacional de la Biodiversidad.
“La naturaleza es una red extremamente intrincada que precisa ser mantenida para la vida existir. Todavía, esa armonía tiene sido cada vez más amenazada”, explicó Berlinck sobre la importancia de la coexistencia de las especies.
De acuerdo con levantamientos de la Convención sobre la Diversidad Biológica (CBD), órgano de la ONU que trata del problema, la tasa de pérdida de especies llega a cien veces a de la extinción natural y viene creciendo exponencialmente.
Pensando en por lo menos disminuir eso ritmo, en 2002 la Conferencia de las Partes (COP) de la CBD propuso una serie de metas a ser alcanzadas hasta 2010 y obtuvo el comprometimiento de varios países.
En los moldes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambios Climáticas (COP15), que en diciembre, en Copenhague, Dinamarca, realizó un balance de los compromisos asumidos en el Protocolo de Kyoto, la COP de la biodiversidad tiene un encuentro marcado para octubre de este año, en la ciudad japonesa de Nagoya, a fin de evaluar los resultados de las acciones asumidas en 2002 para preservar la biodiversidad.
Como la reunión de Copenhague, la de Nagoya deberá ser igualmente frustrante. Es lo que piensa Berlinck, para quién la naturaleza tiene enviado señales de que el problema continua creciendo. “La muerte de arrecifes de corales en el mundo todo y el desaparecimiento de las abejas en la América del Norte son apenas dos de las consecuencias de la destrucción de áreas nativas”, aclaró.
Carlos Alfredo Joly, coordinador general del Biota-FAPESP y profesor del Instituto de Biología de la Universidad Estadual de Campinas, concuerda con el pesimismo. “Precisamos este año estipular metas más confiables y usar indicadores más mensurables”, comentó, resaltando que considera los indicadores seleccionados en 2002 un de los puntos flacos del acuerdo.
Naturaleza desconocida
Joly también llama la atención para la importancia de las investigaciones de levantamiento de datos como las hechas en el Biota-FAPESP, que visan la caracterización, conservación y el uso sostenible de la biodiversidad. “¿Como saber cuántas especies desaparecieron se aún estamos haciendo los inventarios?”, explicó.
En diez años, los investigadores del Biota-FAPESP, que tiene como foco el Estado de São Paulo, catalogaron alrededor de 2 mil nuevas especies. Pero, para Joly, es fundamental que programas como eso sean implantados en otras regiones de Brasil.
“No sabemos case nada sobre Brasil, la última lista oficial de la flora rasileña es de 1908. Existe solamente levantamientos regionales”, bacrecentó. Joly destaca la necesidad de que sean conducidos inventarios como lo de las plantas que producen flores (fanerógamas) en la flora paulista, que cuenta con el apoyo de la FAPESP y tuvo su sexto volumen lanzado recientemente.
Justamente por ignorar los números exactos, Joly calcula que las estimativas de la CBD sobre el desaparecimiento de especies estén subestimadas. Actualmente, el órgano hace proyecciones a partir del desaparecimiento de hábitats. Para cada unidad de área degradada, estimase una determinada disminución de las especies que en ella habitaban. En lo en tanto, sin un levantamiento taxonómico adecuado no existe como saber exactamente el tamaño de las pérdidas de la biodiversidad. Muchas especies desaparecen sin al menos ser conocidas.
Diversidad genética
La sobrevivencia de las especies también pasa por la diversidad genética, la cual debe ser considerada en los proyectos de conservación, segundo los coordinadores del Biota-FAPESP. Individuos de una misma especie que poseen poca variación genética pueden ser susceptibles a las mismas enfermedades y acabar rápidamente destruidos.
“Lo mismo ocurre cuando vamos hacer una reforestación. Se no considerar las diversidades genéticas y no reintroducir todas las especies involucradas, la foresta puede morir después de una década por enfermedades o mismo por la ausencia de un animal polinizador”, explicó Joly.
Para trabajar también con la diversidad de los genes, el Programa Biota-FAPESP deberá aumentar el uso de herramientas de biología molecular. “¿Los felinos salvajes que hoy habitan siembras de cañas y haciendas son genéticamente iguales a sus ancestrales que vivían en las matas nativas de São Paulo?”, cuestiona Joly. Segundo él, responder a esa pregunta ayudará a preservar esos animales, lo que resalta la importancia de la biología molecular para la biodiversidad.
Segundo Berlinck, preservar las diversas especies es una forma de mantener y de garantizar calidad de vida también para las generaciones futuras. “En lo en tanto, es necesario que poblaciones y gobiernos conozcan la disminución crónica de la biodiversidad y promuevan iniciativas”, explicó. Es eso que la ONU y los investigadores esperan de 2010.
Biota-FAPESP en 2010
En el Año Internacional de la Biodiversidad, el Biota-FAPESP estará involucrado de diversas otras formas, tanto en Brasil como en el exterior. En el periodo de 22 al 25 de febrero, el Biota-FAPESP participará de la reunión del Earth Observations Biodiversity Observation Network (Geo Bon), en los Estados Unidos. En el mismo mes, en los días 25 y 26, el programa realizará, en la sede de la FAPESP, en São Paulo, el Workshop International on Metabolomics in the Context of Systems Biology: A Rational Approach to Search for Lead Molecules from Nature.
En el día 22 de mayo, para conmemorar el Día Internacional de la Biodiversidad, el Biota-FAPESP realizará un evento con foco en el Third Global Biodiversity Outlook, que tendrá la participación del profesor Thomas Lovejoy.
Lovejoy, presidente del Centro Heiz para Ciencia, Economía y Medio Ambiente y consultor jefe para biodiversidad del Banco Mundial, fue quien introdujo el término diversidad biológica en la comunidad científica en 1980.
En octubre, el Biota-FAPESP participará de la COP10, en Nagoya, en diciembre, sediará un workshop de tres días para marcar el fin del Año Internacional de la Biodiversidad y el inicio del Año Internacional de las Forestas (2011).
Informaciones adicionales:
Año Internacional de la Biodiversidad: www.cbd.int/2010 Biota-FAPESP: http://www.biota-fapesp.net/
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